Glorioso San Roque, fiel servidor de Dios, ejemplo de compasión, humildad y amor hacia toda la creación. Hoy me acerco a ti con profunda fe para encomendarte la vida de mi querida mascota, ese ser noble y fiel que llena mi hogar de alegría, compañía y amor incondicional.
San Roque bendito, te pido que extiendas tu manto protectora sobre mi mascota en todo momento. Acompáñala cuando juegue, cuando descanse, cuando salga de casa y cuando recorra caminos que yo no puedo vigilar.
San Roque, protege a mi mascota de accidentes dentro y fuera del hogar. Guarda cada rincón donde habita para que no existan riesgos ocultos, caídas, incendios, fugas, intoxicaciones o cualquier peligro que pueda afectar su salud.
Te pido que bendigas su cuerpo con salud y fortaleza. Conserva sus sentidos atentos para evitar peligros, fortalece sus patas para caminar con seguridad, protege sus ojos para que vean el camino correcto y cuida su corazón para que siempre permanezca lleno de vitalidad.
San Roque glorioso, coloca un muro de protección alrededor de mi hogar y de mi mascota. Que ningún accidente, desgracia o peligro logre acercarse.
Hoy deposito a mi querida mascota en tus manos y, sobre todo, en la infinita bondad del Señor.
Amén.

