¡Oh!, bendito Espíritu Santo, portador de una de las almas más poderosas y puras, te llamo desde el corazón, para pedir tu asistencia, para que, con tu bendición, mi confianza, (o la confianza de...) aumente y pueda ser un líder digno, justo e imparcial como tú.
Te ruego por tu divina inspiración, para tomar decisiones justas, pacientes y sabias, y para que justo como tú, pueda guiar con autoridad y sin soberbia, a quiénes deba dirigir, siempre firme, seguro y sin dudas de mis decisiones.
Permíteme, Espíritu Santo, escuchar atento las necesidades de quienes confían en mí, con la voluntad del Señor como mi lema, y la confianza como mi escudo de defensa contra el maligno, y los miedos e inseguridades que intente hacer entrar en mi mente.
Qué con tu destello de paz y armonía, mis sentidos estén siempre alerta, y que, si me llegara a equivocar, no pierda mi determinación, solo aprenda de ello, y no dude de mis capacidades para liderar a quien sea y donde sea, a vencer cualquier adversidad y alcanzar cualquier meta.
Te lo pido grandioso Espíritu Santo, con gran respeto, admiración, confianza y amor, dale favorable despacho a esta petición, pues sé que puedo demostrar lo digno que soy, si me ayudas a tener la oportunidad de hacerlo.
Gracias, gracias, gracias, Espíritu Santo, por todo lo que me has dado y sé que continuaras brindándome, misericordiosa e incondicionalmente todos los días de mi vida.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario