Glorioso San Ramón Nonato, fiel servidor de Dios, protector de los afligidos y poderoso intercesor en momentos de peligro y angustia, hoy acudo a ti con humildad y fe para pedir tu auxilio. Tú que conoces el sufrimiento causado por la violencia, la injusticia y el miedo, escucha mi súplica.
San Ramón bendito, te pido que intercedas ante Dios para que se aleje de mi vida y de mi hogar toda persona, situación o conducta violenta que altere nuestra paz y nuestra seguridad.
Te ruego especialmente por este vecino que genera temor y conflicto. Tócalo con la gracia de Dios, ilumina su mente, serena su espíritu y aparta de él todo impulso de violencia, enojo o descontrol.
Que nuestras puertas estén selladas por la paz, que nuestras noches sean tranquilas y que ningún grito, amenaza o acción agresiva tenga poder sobre nosotros. Defiéndenos del miedo, la ansiedad y la angustia, y danos la fuerza para actuar con prudencia y sabiduría.
San Ramón amado, enséñanos a confiar en que no estamos solos, que Dios ve nuestra situación y que su justicia actúa a su debido tiempo. Ayúdame a no responder con odio ni provocación, sino con calma, firmeza y confianza en la protección de Dios.
Intercede para que las autoridades, las circunstancias y las decisiones se ordenen de manera justa y correcta, y para que toda situación peligrosa encuentre una solución adecuada.
Confiado en tu poderosa intercesión, pongo esta petición en tus manos, seguro de que cuidarás de nosotros y nos acompañarás en todo momento.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario