¡Gloriosa Santa Ana, mujer de profunda fe, madre de la Santísima Virgen María y abuela de Nuestro Señor Jesucristo! Hoy me acerco a ti con un corazón lleno de esperanza, amor y confianza.
Santa Ana, intercede para que mi embarazo esté libre de complicaciones. Aleja todo peligro, toda enfermedad, toda dificultad y cualquier situación que pueda poner en riesgo mi salud o la de mi bebé.
Dame fortaleza cuando aparezcan el cansancio, las molestias o las preocupaciones. Ayúdame a conservar la calma cuando surjan momentos de incertidumbre.
Santa Ana, ilumina también a los médicos, enfermeras, parteras y a todas las personas que participarán en el cuidado de mi embarazo y en el nacimiento de mi hijo. Concédeles sabiduría, prudencia y manos llenas de compasión para que cada decisión contribuya al bienestar de ambos.
Santa Ana, coloca tu manto protector sobre mi vientre. Que los santos ángeles custodien cada instante de este embarazo y alejen todo peligro visible e invisible. Que mi bebé permanezca seguro, creciendo con salud, fuerza y alegría hasta el día de su nacimiento.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
