¡Glorioso San Benito, fiel servidor de Dios, hombre de profunda fe y poderoso intercesor contra todo mal! Hoy me acerco a ti con un corazón lleno de amor y esperanza para poner bajo tu bendita protección a mis queridos nietos.
San Benito bendito, tú que dedicaste tu vida al servicio del Señor, extiende tu poderosa intercesión sobre mis nietos. Cúbrelos con el amparo de Dios y acompáñalos en cada paso que den, desde el amanecer hasta el descanso de la noche.
Aleja de sus vidas cualquier accidente, enfermedad, violencia, engaño, mala influencia o situación que pueda poner en riesgo su bienestar físico, emocional o espiritual. Que siempre caminen seguros bajo la luz de Cristo y que ningún mal tenga poder sobre ellos.
San Benito, bendice sus mentes para que crezcan en sabiduría, inteligencia y discernimiento. Que aprendan con entusiasmo, desarrollen sus talentos y siempre utilicen sus capacidades para hacer el bien, servir a los demás y caminar por el sendero de la verdad.
Bendice a sus padres y a toda nuestra familia para que siempre podamos brindarles amor, orientación y un hogar lleno de paz. Ayúdanos a ser ejemplo de fe, honestidad y generosidad, para que nuestros nietos crezcan rodeados de cariño y de buenos valores.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, encomiendo a mis nietos al amor infinito de Dios y a tu fiel intercesión.
Amén.
