San Deshacedor,
glorioso héroe contra el mal y la injusticia, yo te ruego que así como yo he
venido humillado a tus pies, así mismo deseo lo hagas con mis enemigos,
haciéndolos venir a los míos a mis contrarios, en el nombre del padre del hijo
y del espíritu santo y la corte celestial.
Que con estas
palabras benditas llame yo a mis enemigos y vengan humillados a mis pies, como
fue humillado Satanás a los pies de San Miguel, que tengan ojos y no me vean,
corazón tengan y sean prisioneros, sentidos y en mi no piensen, cuchillo y no
me corten, carabina tengan y no me disparen, boca y no me hablen.
San Deshacedor:
Deshaz en mi persona y en mi casa todo mal que en estos se encuentren,
convirtiéndolos en bien, que todo el que pretenda disponer de algo de mi
persona, que se le deshaga esa idea y quede arrepentido.
San Deshacedor, Santo
de gran poderío, deshazle esa idea a quien mi enemigo quiera o pueda ser.
Amén.
