Ángel de la Guarda, luz celestial que Dios ha puesto a mi lado para guiarme, protegerme y acompañarme en cada paso de mi vida, hoy me acerco a ti con humildad y gratitud. Gracias por tu presencia constante, por tu cuidado silencioso y por la fuerza que me das en los momentos de dificultad.
Hoy te pido tu ayuda para soltar todo lo negativo que llevo dentro, para dejar atrás las cargas, los miedos, los resentimientos y todo aquello que me impidió avanzar durante el año que termina.
Ayúdame, ángel protector, a liberar las preocupaciones que ya no sirven, las heridas que aún me duelen, los pensamientos que me limitan y las emociones que me atan al pasado. Que cada recuerdo doloroso, cada enojo no resuelto y cada tristeza que guardé encuentre consuelo y sea transformado por la luz de Dios en aprendizaje, fortaleza y esperanza.
Que tu luz atraviese mi corazón, mi mente y mi espíritu, iluminando cada rincón donde se escondan sombras del pasado. Protege mis pensamientos para que no se aferren a lo que ya pasó, y abre mi corazón para recibir nuevas oportunidades, alegría, paz y abundancia en el año que comienza.
Ayúdame a soltar el rencor, la envidia, la tristeza, la culpa y todo aquello que me ha impedido ser plenamente feliz. Guíame para que pueda perdonar y ser perdonado, para que pueda cerrar capítulos con serenidad y para que pueda abrirme con confianza a todo lo bueno que Dios tiene preparado para mí.
Gracias, Ángel de la Guarda, por tu compañía constante, por tu protección silenciosa y por tu amor incondicional. Gracias porque sé que me guías, me sostienes y me ayudas a crecer.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario