Amado y poderoso Arcángel San Miguel, príncipe de los ejércitos celestiales, guardián de la justicia, la verdad y el orden divino, hoy acudo a ti con humildad y fe para pedir tu protección y tu auxilio en mi lugar de trabajo.
Arcángel Miguel, te pido que apacigües toda envidia, celos, rivalidad injusta y malos pensamientos que puedan existir en el corazón de mis compañeros de trabajo hacia mí. Transforma esas emociones negativas en comprensión, respeto y tranquilidad, y permite que reine la armonía, la cooperación y la paz en nuestro entorno laboral.
Quita y corta toda palabra dañina, toda intención oculta, todo pensamiento cargado de resentimiento que pueda afectarme directa o indirectamente. Aleja toda envidia, chisme o intriga que pueda perjudicar mi trabajo.
Protégeme de ataques visibles e invisibles, y rodéame con tu manto de fuerza y serenidad. Que ninguna energía de envidia, chisme o intriga tenga poder sobre mi vida, mi trabajo ni mis proyectos.
San Miguel Arcángel, ayúdame también a mantener mi corazón limpio, libre de rencor, orgullo o deseo de confrontación. Dame sabiduría para actuar con prudencia, paciencia para responder con calma y fortaleza para seguir avanzando con dignidad y honestidad.
Arcángel Miguel, custodio fiel, pongo esta situación en tus manos confiando en tu protección constante. Acompáñame cada día, antes, durante y después de mi jornada laboral, y permite que regrese siempre en paz, con el corazón tranquilo y el espíritu fortalecido.
Gracias por escuchar mi oración, por defenderme y por guiarme con tu luz poderosa.
Amén.

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