Glorioso San Expedito, mártir valiente y servidor fiel de Dios, hoy me pongo bajo tu protección al iniciar este nuevo día. Tú que eres ejemplo de prontitud, decisión y valentía, ayúdame a enfrentar cada momento con claridad, determinación y fe.
San Expedito amado, acompáñame en cada paso que dé hoy. Aleja de mí todo obstáculo, toda demora, toda confusión y toda indecisión que pueda entorpecer mis planes y mis acciones. Fortalece mi voluntad para actuar con prontitud, sin temor, sin dudas y con justicia, siguiendo siempre el camino de Dios.
Que mis palabras sean prudentes, mis decisiones acertadas y mis acciones llenas de honestidad y responsabilidad. Inspírame a resolver conflictos con paciencia y a aprovechar las oportunidades que hoy se presenten, con fe y confianza en la voluntad divina.
Te pido también, San Expedito, que protejas mi mente y mi corazón de pensamientos negativos, de envidia, celos o malas influencias. Ayúdame a actuar con rapidez cuando sea necesario, pero también con discernimiento, sabiduría y respeto.
San Expedito, ruega por mí ante Dios y acompáñame en cada hora de este día. Protege mi hogar, mi trabajo, mis relaciones y mi corazón. Que pueda vivir este día con alegría, confianza y fe, sabiendo que Tú caminas conmigo y que Dios escucha mis oraciones.
Que hoy sea un día lleno de bendiciones, claridad, protección y decisiones correctas, y que todo lo que haga sea para la gloria de Dios y el bien de quienes me rodean.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario