Oh
gran Diosa Hécate, siento
tu
llamada en mi, en
la
oscuridad de la noche percibo tu sabiduría, y en las sombras ocultas siento tu
protección.
Oh gran Diosa Hécate, señora poderosa en la tierra y debajo de ella, que
surges
con tus antorchas de eterno fuego llameante, te pido
tu ayuda en (decimos el favor que deseamos que nos conceda), pues en
verdad te necesito para lograrlo.
Oh gran Diosa Hécate, tú que abres los corazones a la
justicia, que
iluminas
la mente, alumbras el camino y eres siempre luz resplandeciente, te
ruego
que no me dejes solo, y me ayudes a alcanzar lo que tanto
ansío.
Oh gran
Diosa Hécate, señora de las encrucijadas, dama de los laberintos y reina de la
noche, a
ti me
acerco con gran admiración y confianza, a pedirte que me acompañes en mi
lucha.
Oh gran Diosa Hécate, luz qué despunta del alba, señora
del
tiempo y poderosa hechicera ancestral, te imploro que escuches y aceptes mi
plegaria y devoción, y así me asistas para vencer a mis
enemigos, a todo mal e imposición que no me permite vivir en paz.
Oh
gran
Diosa Hécate, acude
pronto
a mi llamado, y
con
tus brillantes antorchas enciende la llama de la fortaleza en mí, ilumina
mi
vida y mi mente, protégeme
en la
oscuridad, y
ayúdame
a vencer todo obstáculo, espiritual o terrenal que me impida ser feliz.
Oh
gran
Diosa Hécate, que
de tus
dulces labios se escuche la orden, para que mi problema se resuelva, y que
tu bendición amorosa me abra las puertas necesarias para alcanzar el
éxito.
Profundamente
agradecido estoy a ti, porque se que siempre le das la mano, a quien
te admira, honra y solicita con profunda fe algún favor de ti.
Que
así
sea, así se haga y así será.